AOVE, consejos de uso y conservación

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Cuando vamos a la compra echamos cosas en el carro como si los supermercados fueran a cerrar durante un mes y claro, nos juntamos con un montón de comida en casa que al final se termina estropeando. Deberíamos empezar a pensar en hacer un consumo responsable, tanto por salud como por economía, ya que cada vez que tiramos algo caducado estamos tirando el dinero.

Entre otras cosas, acumular muchas unidades de un producto hace que al final, aunque no caduque o parezca que se pueda comer, pierdan muchas propiedades. Es el caso del aceite de oliva.

Constituye la grasa culinaria estrella de nuestra Dieta Mediterránea que, como sabemos, es sinónimo de dieta saludable. Eso sí, procura utilizar siempre el producto de mayor calidad, el virgen extra, pues sus beneficios para la salud son enormes y entre ellos destaca el ser antioxidante, acabar con el colesterol malo y favorecer al bueno, etc.

Para conservarlo en perfectas condiciones y que eso repercuta en tus platos, vamos a darte una serie de consejos:

1º.- No compres más de una botella y asegúrate que es virgen extra pues hace poco salió a la luz que el 80 por ciento de lo que se vende como tal, no lo es.

2º.- No hace falta que lo conservemos en frío, pero es bueno protegerlo de la luz, del calor y de la humedad.

3º.- El aceite no es como el vino, que mejora con el tiempo. Este producto mantiene sus propiedades y cualidades en óptimas condiciones durante un año desde la fecha en que se envasó.

4º.- El recipiente que trae es el que debemos usar, no se lo cambies. Si te gusta llevarlo a la mesa y te parece antiestético, hazte con una aceitera pequeña, aunque haya que rellenarla cada menos tiempo.

El uso que hacemos de nuestro oro líquido también es muy importante para se produzca una armonía en el plato, para que realce al resto de los ingredientes. El aceite suave destínalo a aquellas preparaciones en que el producto tiene que destacar sobre el resto por su gran calidad y lo único que queremos es añadir algo de grasa para acentuarlo y mejorar la palatabilidad del plato

Sin embargo, decántate por un aceite intenso cuando en la receta tenga un papel fundamental, como condimento, aportando aroma y sabor. Como ejemplo de esto que decimos, el intenso iría muy bien en una ensalada o en las ricas tostadas de un buen desayuno español.

Imagen. Diet in

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