¿Cómo detectar un vino de calidad?
Tanto si una persona es amante del buen vino como si no, se puede aprender a detectar cuándo tenemos ante nosotros un vino de calidad. Es importante conocer el clima en el que se han cultivado las uvas. Así, un clima cálido da como consecuencia un vino con más cuerpo.
¿Qué pasos debemos seguir para detectar si tenemos ante nosotros un vino de calidad? La etiqueta puede indicarnos el prestigio de la bodega que lo produce así como la región y la cepa de la que procede. Algo muy evidente que no se puede olvidar es que los vinos de reserva nunca serán económicos. Si decide optar por un reserva son aconsejables el tempranillo, el merlot y el cabernet, ya que son de larga duración. La botella también nos da pistas a la hora de elegir un vino. Por ejemplo, si el hoyo que tiene en su base es profundo tiene muchas probabilidades de que sea de mejor calidad; y el corcho largo indica también un mayor valor que los cortos que suelen emplearse en vinos jóvenes.
Otro aspecto fundamental además de su apariencia es su olor. Evidentemente si huele avinagrado se trata de un mal vino que no debe ni molestarse en probar, pero si huele a madera puede tratarse de un buen vino. Entre los aromas a detectar hay un proceso de tres pasos.
En primer lugar se introduce la nariz en la copa mientras se mantiene estática esta, al agitarla aparecen los olores secundarios que se vinculan al proceso de fermentación. Posteriormente se debe agitar la copa y dejarla reposar para que aparezcan los olores terciarios. Estos se relacionan con la maduración y puede asociarse con frutas, madera, flores… Finalmente se pasa al gusto, donde los vinos tintos muestran cuerpo, y los blancos son frescos y ácidos.
FUENTE IMAGEN: Gonmi, disponible bajo licencia Atribución 2.0 Genérica (CC BY 2.0)







