Recetas ‘cenas’
Hamburguesas vegetales
Seguro que tienes problemas para que los niños se coman las legumbres, pero nosotros tenemos la solución, ya que puedes formar unas hamburguesas geniales con unos simples garbanzos cocidos. Si este es tu caso o si algún amigo vegano va a ir a comer a tu casa, te proponemos estas hamburguesas que no te defraudarán para nada en sabor.
Brochetas de pollo y ciruelas
En una cena no hace falta que nos compliquemos mucho, tendremos suficiente si ponemos ingredientes que nos aporten proteínas, hidratos de carbono y vitaminas. Estas brochetas son perfectas para que todos los miembros de la familia puedan ayudar en la cocina y así, seguro que no dejan ni las migas.
Budín de pescado y tomate con mahonesa de piquillos
Si tus hijos no comen bien el pescado, importante fuente de omega3, te proponemos que prepares esta receta porque, al parecer un pastel, este alimento pasa desapercibido a sus ojos y se lo comen a la perfección.
Pollo ensartado
A los niños les encanta el pollo porque es muy fácil de digerir y siempre da muy buen resultado. Esta vez no vamos a hacer unos filetes sin más, las vamos a ensartar en unas brochetas y las decoraremos con unos tomates para que los más pequeños empiecen a comer ensalada.
Asado a la mostaza
El horno es una excelente ayuda para cuando tenemos poco tiempo para elaborar una comida o para cuando tenemos muchas cosas que preparar, pues la comida se hace casi, casi sola. El aroma de la mostaza le va genial a las carnes y resulta un plato muy agradecido a la hora de sorprender a nuestros invitados.
Pastel de puerros con salsa de piquillos
En las cenas nos podemos permitir este tipo de recetas tan divertidas y sanas. Se trata de matar el hambre de manera completa pero sin darnos un gran banquete para poder conciliar el sueño con facilidad. Además, es perfecta para cuando se tienen invitados o para cuando los horarios son tan diferentes que es imposible cenar en familia.
Patatas al pelotón
Una tapa típica andaluza, un clásico que encontrarás en todos los bares y restaurantes. Es tan sencilla que la podemos disfrutar en casa y sería una cena perfecta, incluso, para San Valentín, que ya está a la vuelta de la esquina. Si tienes la suerte de poder comerla en alguno de los establecimientos que la preparan, te recomendamos que empieces por pedir una tapa, pues las cantidades son bastante generosas.

















