¿Quieres dar a tus platos un sabor inconfundible? Sorprende a tus invitados con un truco sencillo, pero muy acertado para realzar el sabor de las comidas. El secreto está en la sal que utilices. Debes saber que hay un tipo de sal idóneo para cada alimento que prepares. Las ensaladas, por ejemplo, te quedarán mucho más ricas si utilizas sal Maldon en vez de sal fina. Esta clase de sal puedes encontrarla en el supermercado, eso sí: a un precio superior al de la sal que utilizas comúnmente, pero que conseguirá marcar la diferencia con tus platos de siempre. Si preparas un solomillo, también es perfecto este tipo de sal, porque está formado de cristales planos y grandes.
Pero, además debes saber que, sin abusar de ella, la sal tiene un saludable valor añadido por su contenido en magnesio, yodo, calcio y otros minerales con los que supuestamente el condimento contribuye a una dieta más sana. Si quieres acertar con la sal ten en cuenta este consejo: la fina debes utilizarla para disolver en los hervidos, cocidos etc. La sal gorda utilízala en alimentos ya preparados, como condimento de ensaladas o pescados y carnes.